Tú, lienzo

Escribirte,
regarte
de tinta, condenarte a ser lienzo
desde la piel al alma:
si acaso tu alma no es tu piel.
Rodear tus pechos
con grafías absurdas,
que te cuenten al mundo,
que relaten tus gestos
y tus pasos… tus sueños.
Explicarte,
en el lenguaje absurdo del hombre
para que sobrevivas
en el recuerdo,
en las horas que el ser
habitará, ridículo, despojado de tu presencia.
Anotar tus sienes,
tus ingles y tu vientre.
Etiquetar un guiño acaso,
un paso que solemne
te aparece. Un despertar
o una mueca de pudor.
Relatarte,
con un capítulo en cada nalga
que tiembla o se eriza,
en cada mano posada
indiferente, en cada párpado.
Prologarte
con devoción y honestidad,
en cada idioma o signo.
Atravesarte como una Historia
Universal de ti misma,
recorrer todos tus volúmenes.
Y al fin,
leerte en la voz más alta
que jamás nadie haya anunciado.
Acompañando cada línea con
mi índice,
con mis labios en ti.

Armuño, 17/07/2012

Tú, lienzo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s