Pinturas de guerra

Te dije:
no me des guerra, guerra, guerra
y llegaste
pintada de bomba inteligente
dispuesta a aniquilar la nada
que aún había en este desierto sin tormentas.
Cayeron tus besos
como scuds, como tomahawks, como la memoria
de un adolescente que soñaba
con manos chiquititas
dentro de las manos inmensas
que ahora te calientan el vientre
y la mañana de este domingo
sin misas ni dioses.

Pinturas de guerra

(l)y no

qué no,
qué no,
que no.
te solté un ratito,
era un ratito sólo,
estarías solo un ratito. y no.
no lloras porque sabes que no hay lágrimas
que calmen mi mano lejos,
mi mano que ya no agarra nada
apenas un poquito de vida
después de comer
después de follar
y ya.
la vida después,
y no ahora mismo que es
cuando la necesito,
a ella y a tu mano.
pero te he soltado.

(l)y no

San Isidro

Llegó mayo a la capital
y ya caminan los modernos
con sus trajes de pavo real
perfectamente replicados,
sus caras y sus voces
de cole de pago,
sus costumbres estudiadas,
sus pitilleras
y sus pantalones pitillo.
Y yo loco por encontrarte,
por robarte la cerveza
o por ser tan teatrero
que me llames de los tuyos.
Y yo esperando una caricia
de ese cuerpo pequeño,
de ese cuerpo enorme,
de ese cuerpo idéntico al tuyo.
Llegó mayo a la capital
para robarme la cartera,
el orgullo de clase
y la clase de orgullo
que me produciría saber que estarás en junio.

San Isidro

Sin saber

Viví en la ciudad del viento
sin saberlo
Besé a la persona más especial de mi vida
sin saberlo
Presencié el advenimiento de la nueva política
sin saberlo
Saboreé la mayor alegría y la mayor derrota
sin saberlo

No pretendo saber que ahora mismo
acabo de escribir
una mierda de poema.

Sin saber

Otros ojos

Otros ojos
me dirán esto que tú te guardas
en el dobladillo de la voz
que hilvanaste con descuido
y has perdido en el trayecto
de tu alma a mi oreja.

Otros ojos
sabrán pulsar
la voluntad de hacerte y decirte
eso que me muestras
y yo no soy quien de apreciar
ahora aquí ya.

Otros ojos
serán. No los tuyos.
Otros.

Otros ojos

Los jardines

En los que nos metemos
cuando hablamos en voz alta de la vida
y pisoteamos el rastro
que era aventura
y ahora es pasado.
Todos tenemos
heridas sin curar
aquí en estos jardines.
Avanzan los meses
y ya apenas nos reconocemos por las facturas
y las palabras que mordemos y tragamos
para despistar al deseo.
Ya va siendo hora…

Los jardines

Darou é…


Que tienes nombre
De fruta oscura
Y de remedio

Ahora
Mi cuerpo te sabe
Suave
Como millones de gotas
Que el Nordés traiga
De Europa o más allá

Por qué
No habría de besarte
Si ya tus besos
Me faltan
En los labios
Y en los silencios
Junto a ti

Cuándo
Serán mis manos
Gacelas en la sabana
De tu piel
Sonrosada
Asomando por las grietas

Qué
Más quieres
Dime
Dime
Dime

Darou é…