Darou é…


Que tienes nombre
De fruta oscura
Y de remedio

Ahora
Mi cuerpo te sabe
Suave
Como millones de gotas
Que el Nordés traiga
De Europa o más allá

Por qué
No habría de besarte
Si ya tus besos
Me faltan
En los labios
Y en los silencios
Junto a ti

Cuándo
Serán mis manos
Gacelas en la sabana
De tu piel
Sonrosada
Asomando por las grietas

Qué
Más quieres
Dime
Dime
Dime

Darou é…

La vainilla

Antes de saber como eran tus caderas en mis dedos
antes aún de haber escuchado tus labios apretar el aire
para hacer las palabras que me regalas
yo sabía como eras.
Tu olor a vainilla vino mucho antes que tus besos,
antes que el minúsculo sur que habitas en esta mole inhumana
que algunos llaman casa.
Ya estaba antes.
Y sigue ahí,
en tus pechos que me abrazan las mejillas;
y vive ahí,
en la casa de las Letras;
ahí,
en tu cuerpo.

La vainilla

Escribir. Llenarte de letras

Escribir
es para mí la manera más sencilla de tocarte,
de llenarte de letras.
Con cada tecla que aprieto
se aullenta ese dolor en el pecho
porque ya no me sigas en las redes sociales
ni en las calles,
porque ya no me encuentres,
porque ya no te venga bien.
Cada vez que publico unas líneas
estoy más lejos de este gris
pegajoso y absurdo que me enreda
las horas que pienso
en lo lejos que estás
y que estarás ya siempre,
allá bajo tierra,
tras las montañas del norte
o al otro lado del barrio.
Ahora que mi voz ya no es familiar
a tus sillas
o a tus camisas
escribo
para seguir siendo hombre
en un planeta de flores y piedras.
Mi computadora es por un momento
el camino más corto a ti
y al vacío que siento
cuando las palabras son de todos
y las usan para amarte quizá,
o para reírse de los que escriben
porque están lejos,
de los que te llenan de letras.

Escribir. Llenarte de letras

Poema absurdo

Hoy voy a escribir
un poema absurdo
que hable del tiempo
y de las cosas nimias
que se comparten
en el ascensor de la vida.
Un poema para todos
y para ninguno,
como una filosofía
de dutty free
o de curso de coaching.
Solamente hay brochas
gordas hoy, como mis
dedos o mi cuello.
Hoy voy a escribir
una declaración
de independencia,
para que el mundo
me de tregua
y me ame un poquito.
Al menos un poquito
más de lo que lo haces
tú.

Poema absurdo

Hoy (tú)

Hoy te veré
(Ya te he visto)
Hoy te besaré
(Ya te he besado)
Pasearemos los parques
De las infancias
Y alguna playa
Estaremos juntos
(Como hoy)
Y despertaremos
En la misma cama:
Tú, (tu recuerdo), Peppa Pig y yo

Hoy (tú)

Callarse

Dar por perdidas las palabras
que nunca se acercarán a tus oídos
a tus pechos
ni a tu boca abierta
Censurarse
por no dañar un pasado
de muertos y fiebres.
Callarse hoy
para poder hablar mañana
de ti, de mí, de nosotros,
un nosotros aséptico
sentimentalmente correcto.
Todo es silencio.

Callarse